Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aún a riesgo de ser traicionado. El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde sólo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aún sabiendo que puede perder, y lo único que puede darle el valor para hacer ese acto de arrojo, es el amor. El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos. Porque miedo, temor, siempre habrá..♥

No hay comentarios:
Publicar un comentario