miércoles, 15 de septiembre de 2010
ella buscaba en su armario porque habia perdido la razon... yo escribia diccionarios para poder hacer una cancion. No me acuerdo muy bien cuantos besos dejamos en cada esquina, pero imposible olvidarme de aquel cuarto donde aquella noche subio la adrenalina y se juntaron rosario y la capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntron Sabina y Piazzola, se junto una religion que era puro corazon con otra que nunca existio, se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta accion, tanto descontrol. Elegimos el colchon mas chicos y parecio de dos plazas, cuando el colchon termino bien vendido fue el piso del comedor de su casa... A cada beso caia una estrella, cada arañaso calmaba el dolor. Cuando me acuerdo de ella levanto mi vaso y brindo a donde quieras que estes, por nuestra cancion. Se juntaron Rosario y la capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron Sabina y Piazola, se junto una religion que era puro corazon con otra que nunca existio, se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta accion, tanto descontrol.
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